Una vez definido el menú, hemos de decidir cómo vamos a divertirnos durante la fiesta.
Los críos que asistieron a la fiesta tenían unos 8-9 años de edad, por lo cual opté por mezclar actividades físicas y concursos de inteligencia. Dividimos a los invitados en dos grupos: el grupo de lunas y el grupo de corazones (a los participantes les atamos lazos con corazones o lunas para distinguirlos).

